sábado, 3 de octubre de 2020

historia de las redes sociales

 

En 1991 la red de internet global se hizo pública www (World Wide Web), lo que empezó el internet como lo conocemos hoy. 1997 es el año en que se creó SixDegrees, el primer sitio en la historia de las redes sociales, sitio que sigue abierto hoy en día.

Historia de las Redes Sociales: cómo nacieron y cuál fue su evolución

La llegada de Internet, hace ya algunos años, generó un antes y un después en las diferentes civilizaciones, sobre todo porque abrió paso a una nueva manera de comunicación entre usuarios que no necesariamente necesitaban estar dentro de la misma habitación. Por ejemplo, con el correo electrónico, las páginas web o los foros. La interacción entre personas empezó a ganar, poco a poco, más y más fuerza, eliminando -entre otras cosas- gran cantidad de fronteras culturales o idiomáticas.

Y, como no podía ser de otra manera, dentro del escenario anterior surgieron, también, las redes sociales, cuyo éxito radica fundamentalmente en la posibilidad que ofrecen a los usuarios de comunicarse con otros, de manera totalmente inmediata, a través de espacios virtuales, sin importar en qué lugar del planeta se encuentren.

CONSEJOS PARA EL USO DE LAS REDES SOCIALES

 El uso de las redes sociales es cada vez más frecuente entre los jóvenes. Se ha convertido en un medio de relacionarse con los demás y de compartir información, pero no está exenta de peligros. Por eso es importante conocer las amenazas a las que nos enfrentamos y las herramientas para prevenirlas.

En cuanto a los peligros con los que nos podemos encontrar están: ser víctima de acoso (cyberbullying), fraudes, suplantación de identidad, uso indebido de tus fotos y de la información que pones, etc.





Sin embargo, podemos disminuir y/o evitar estos riesgos teniendo en cuenta una serie de pautas para hacer un buen uso de las redes sociales, dirigido tanto a los padres como a los jóvenes.

  1. Mantén en modo privado tu cuenta, así solo podrán seguirte si tú se lo permites.
  2. No aceptar peticiones de amistad de personas desconocidas. Si tenéis amigos en común, pregunta sobre esa persona que te quiere seguir en tu red social.
  3. Acepta las peticiones de amistad de aquellos amigos a los que conoces personalmente.
  4. No agregues a personas desconocidas. No sabes si es un perfil falso o verdadero, o sus verdaderas intenciones. Desconoces quién hay realmente detrás de ese perfil.
  5. No publiques información muy personal, como tu dirección, teléfono móvil, horarios, colegio/instituto en el que estudias, etc. Tampoco publiques tu ubicación o si estás sola o solo en casa. A veces de manera no intencionada damos información de la que no somos conscientes. Por ejemplo, diciendo “mis padres se ha ido de boda, toda la casa para mi” o “tarde tranquila sin mis viejos”.
  6. No publiques nada (fotos, vídeos…) que sea íntimo. Una buena forma de decidir si es íntimo, es pensar si te importaría que lo vieran tus familiares. Hay que tener cuidado con lo que se publica en internet porque todos los archivos subidos se quedan guardados para siempre en la red.
  7. Si recibes mensajes ofensivos no contestes, denuncia a la cuenta y bloquéala.
  8. En Instagram, en el apartado de “comentarios” tienes diversas funciones muy útiles para no recibir comentarios obscenos e insultantes:
    1. Puedes bloquear los comentarios de determinadas cuentas.
    2. Marca la opción de “ocultar comentarios ofensivos” (filtro automático).
    3. Marca la opción de “activar filtros de palabras clave” (filtro manual) y añade las palabras ofensivas que hayas recibido anteriormente para que no vuelvan a aparecer en tus fotos. Además, en esta opción también está disponible marcar “usar palabras clave predeterminadas” para ocultar de tus publicaciones los comentarios que incluyan palabras que se suelen denunciar como ofensivas.
  1. Si te etiquetan en publicaciones ofensivas o con contenido privado personal, pídele a esa persona que lo borre. Si se niega a borrarlo denuncia la publicación.
  1. En Facebook, en el apartado de “acceso directo a la privacidad” se puede.
    1. Comprobar la configuración de la privacidad, en la cual puedes decidir que la información privada solo la veas tú.
    2. Decidir quién puede ver la información de tu perfil.



 


¿Qué son las redes sociales?

Las redes sociales, en el mundo virtual, son sitios y aplicaciones que operan en niveles diversos – como el profesional, de relación, entre otros – pero siempre permitiendo el intercambio de información entre personas y/o empresas.

Cuando hablamos de red social, lo que viene a la mente en primer lugar son sitios como Facebook, Twitter y LinkedIn o aplicaciones como Snapchat e Instagram, típicos de la actualidad. Pero la idea, sin embargo, es mucho más antigua: en la sociología, por ejemplo, el concepto de red social se utiliza para analizar interacciones entre individuos, grupos, organizaciones o hasta sociedades enteras desde el final del siglo XIX.

En Internet, las redes sociales han suscitado discusiones como la de falta de privacidad, pero también han servido como medio de convocatoria para manifestaciones públicas en protestas. Estas plataformas crearon, también, una nueva forma de relación entre empresas y clientes, abriendo caminos tanto para la interacción, como para el anuncio de productos o servicios.


¿Cómo usar adecuadamente las redes sociales?

Facebook, Twitter, Google +... Las redes sociales se han hecho un lugar muy fuerte en nuestras vidas por lo que debemos hacer un buen uso de las redes sociales para proteger nuestra privacidad.

Las redes sociales en Internet forman parte de nuestro día a día. Compartimos contenidos con nuestros amigos, publicamos fotografías de nuestras vacaciones y volcamos nuestros gustos a través de "me gustas" y recomendaciones. En definitiva, hacemos nuestra vida pública, al alcance de todos.

Sin embargo, debido al incremento del uso de las redes sociales, muchas empresas rastrean los perfiles de futuros candidatos para cerciorarse de que son aptos para sus puestos de trabajo. Por ello tenemos que tener sumo cuidado con lo que aparece en nuestros perfiles ya que esto puede influir en nuestro futuro profesional. Todo lo que publicamos permanece en el tiempo

Debido a ello debemos ser muy cuidadosos con lo que subimos a Facebook, Twitter, Tuenti, Linkedin, etc. ya que es difícil empezar de cero o mejorar nuestra reputación en Internet, una vez que ha sido perjudicada. El tipo de información que se publica en estos sitios es muy variada. Va desde opiniones y gustos hasta información personal, comentarios y fotografías. Todas ellas nos pueden poner en un compromiso y por ello debemos estar al tanto de las opciones de privacidad con las que cuentan estos sitios.

Una buena manera de comprobar los sitios en los que podemos aparecer y qué información aparece sobre nosotros en ellos, es rastrear en buscadores como Google nuestro nombre y apellidos, así como cuentas de correo y teléfonos personales. Esto nos servirá para saber la cantidad de datos personales que son accesibles de manera pública y así poder tomar medidas. Consejos prácticos

No mezclar contactos profesionales y personales en un mismo grupo. Los podemos separar en diferentes redes. Facebook, contactos profesionales y Tuenti, contactos personales por ejemplo.

Libertad de expresión pero con cabeza. Los departamentos de recursos humanos pueden rastrear en las redes sociales, mensajes de posibles candidatos para hacerse una idea de su caracter o disposición.

No es recomendable hacer comentarios críticos sobre la empresa en la que estamos ya que pueden causar conflictos laborales con ella o entre los propios trabajadores de esta.

Diferentes tipos de redes sociales, diferentes usos. Existen diferentes tipos de redes sociales con diferentes fines. Por ejemplo, Facebook tiene un caracter más lúdico o el fin de poner en contacto a personas. LinkedIn por su parte se caracterizan por ser redes sociales profesionales.

Contactos desconocidos. Es recomendable no aceptar solicitudes de amistad o agregar a gente que desconocemos, a nuestra red social ya que pueden no llevar buenas intenciones.

Fotografías y vídeos de terceros. Si vamos a subir imágenes o vídeos de otras personas, o etiquetarles en ellas, y pensamos que pueden perjudicar su reputación, lo mejor que podemos hacer es pedirles permiso primero.